CONSTRUYE TU LEYENDA
Diseña una vida LEGENDARIA a tu medida 
¿Eres un desempleado que trabaja?
Autor: Javier Viteri
¿Como empezar un proceso de reinvención profesional"
DISCLAIMER:

Antes de continuar, quiero dejar muy en claro que, al igual que el resto de publicaciones en Construye tu Leyenda, se trata de mi opinión basada en mi experiencia y en mi investigación. No pretendo tener una verdad absoluta ni incuestionable, obviamente seré subjetivo cuando se trate de dar mi punto de vista en ciertos temas, como el que trataré a continuación.

No voy a caer en el cliché de atacar a quien trabaja por cuenta ajena ni endiosar a quien emprende su negocio, solo expreso mis ideas que podrán resonar con muchas personas y disgustar a muchas más. Así es la vida, no estoy aquí para agradar a todos.

FIN DEL DISCLAIMER.

Mientras escribía el artículo en el que hablé sobre porque perder tu trabajo no es el fin del mundo, tres palabras rondaban mi cabeza: Desempleados que trabajan.

Sabía que las había escuchado en algún lado, de alguien que hablaba sobre negocios y emprendimiento, pero por más que le di algunas vueltas al asunto no recordé la fuente oficial de esa frase. Estaba seguro que no era de mi autoría y como soy algo obsesionado cuando no encuentro una respuesta pasé un par de días investigando en los blogs y vlogs que sigo al dueño de este afirmación.

Finalmente la encontré: Juan Diego Gómez, coach financiero, profesor y fundador de Invertir Mejor lo dice en muchos de sus videos.

Estaba tan satisfecho por haber dado con la respuesta a mi duda personal que terminé inspirado para escribir este artículo (nunca subestimen sus fuentes y momentos de inspiración).

Después de este mini prólogo, vamos entrando en materia.

¿A quien podríamos calificar como un desempleado que trabaja?

De acuerdo a como lo define Juan Diego, una persona que no disfruta lo que hace en su trabajo es otro desempleado: “La tasa de desempleo es más alta de lo que creemos. Imagínate el porcentaje de desempleo de países de la región que mostraría el resultado de preguntar a quienes trabajan por cuenta ajena si disfrutan lo que hacen. Trabajan para vivir y no para disfrutar.”

Palabras más palabras menos la idea que quiere transmitir Juan Diego en ese video, y algunos más de su canal es muy clara: la GRAN mayoría de la gente no se siente satisfecha con su empleo. Ya lo había dicho yo en este artículo.

Tener un empleo es una bendición ¿No es así?

Dime si te identificas un poco con la siguiente historia:

Tuviste la suerte de que una empresa te diera la oportunidad de demostrar tu talento y experiencia, así que tu la retribuyes con horas extras sin paga y fines de semana en la oficina.

Cuando algún compañero se atreve a alzar la voz para reclamar alguna injusticia escucha la frase que le recuerda que “hay miles de personas ahí a la espera de que tu puesto quede vacante”, así que agachamos la cabeza y toleramos casi que con agradecimiento un abuso más.

Dime si me equivoco, pero el salir a la hora que finaliza tu jornada se ha vuelto algo casi penalizado, porque el hábito de “ponerse la camiseta” es lo que te hace ganar puntos y no solo se ha convertido en algo aceptado, sino que hasta celebrado.

Sigues en redes sociales a esas almas libres con las que te identificas y ves en sus publicaciones como no paran de viajar y tener una vida que solo los ricos podrían llevar.

Tu familia está orgullosa de ti: En un trabajo de oficina con buen sueldo, de camisa y corbata como debe ser. Y claro, con esta crisis solo alguien tan inteligente y trabajador como tu es capaz de mantener un empleo de esa magnitud.

Buscas un plan b, quieres una salida de emergencia, pero cada vez que hablas de la idea con alguien se ríen de ti, no te creen capaz, te hacen sentir tonto y te invitan a poner los pies en la tierra porque hijito, “la cosa está jodida.”

Resignado, poco a poco la idea de aferrarte a tu empleo se hace más atractiva y te vas dando cuenta que tus maestros tenían razón: el reconocimiento en la vida lo encuentras en aportar al mundo desde un empleo que te permita pagar tus deudas y mantener aceitada la maquina que mueve al status quo.

Finalmente, te rindes ante la impotencia y carencia de ideas y, al igual que miles de personas, encuentras refugio en tu trabajo, donde por el hecho de quedarte 4 horas después de tu jornada, alguien más te dice que eres competente y productivo.

Felicidades, te has convertido en un desempleado que trabaja.

Y no, no le estoy hablando a ese padre de familia que alimentado por la devoción y cariño a sus hijos cuida esa fuente de ingresos mensuales que le permite llevar el pan a su casa.

Tampoco me refiero a esa madre que no depende de nadie más y que con valentía e infinito amor saca adelante a su hogar y no permite que le falte nada.

Te hablo a ti, que solo tienes un par de años en el mundo laboral y ya has caído en la trampa del empleo seguro. ¿No has visto las noticias en el 2020? La estabilidad laboral hoy en día es un mito.
 
Te estás dejando la piel y la salud en un empleo que te reemplazaría en menos de 48 horas si algo te sucediera.

¿Y sabes qué es lo peor? NI SIQUIERA TE GUSTA LO QUE HACES.

Soy consciente que también hay casos de personas que se dedican con alma y corazón a ese trabajo que las hace sentir plenamente realizadas. Doctores, maestros, cocineros, mecánicos entre otros tantos profesionales que han hecho de su trabajo un medio para servir y ayudar a otros. Esa libertad y realización vocacional es digna de admirar y también emular. Tristemente, representan un porcentaje minúsculo de la población económicamente activa.

Sabes que me gusta hacer prácticos a mis artículos, así que si no has logrado determinar si tu empleo en verdad te apasiona y le aporta a tu vida algo más que un salario, responde las siguientes preguntas:

- En un día de trabajo ¿Usualmente te quedas más de dos horas adicionales a tu jornada?

- ¿Por qué y para qué o quien te quedas trabajando?

- ¿Usualmente eres tu quien cancela los planes con tus amigos, familia o pareja porque “surgió algo de ultima hora en la oficina”?

- ¿Sientes que eres productivo mientras trabajas?

- ¿Te provoca envidia ese compañero que va a casa a la hora de salida y secretamente lo criticas por su falta de compromiso con la empresa?

- ¿Te gustaría dedicar tu vida a hacer algo más?

Cuestiónate y saca tus conclusiones.

Si tienes un empleo que te gusta, te respeta tu tiempo libre y te permite aportar valor al mundo, me alegro muchísimo por ti, cuida tu empleo y asegúrate de inspirarnos con tu ejemplo.

Si por otro lado, leer este artículo te dio claridad sobre eso que ya venias pensando, no quiero decir que lo dejes todo de la noche a la mañana y te conviertas en una persona totalmente irresponsable de su vida.

Te invito a ir pensando y desarrollando tu plan b en ese tiempo libre que te queda al llegar a casa. Empieza tu proceso de reinvención, descubre que te gusta hacer y como lo puedes poner al servicio de la sociedad, te comparto ideas que puedes aplicar hoy mismo en mi libro de regalo.

Un viaje de mil kilómetros no comienza con el primer paso, comienza con una decisión.

Solo tu puedes decidir lo que quieres para tu futuro.


…………..


Emprender no es fácil, trabajar 40 años en el mismo sitio tampoco, y mucho menos el verte desempleado de un día para otro.

Elije tus batallas, despierta tu súper poder y empieza a construir tu leyenda.

No seas otro desempleado que trabaja.





Construye tu leyenda.

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Javier Viteri


Soy Javi Viteri, me dedico de manera profesional a la gestión del talento humano, profesión que elegí por mi vocación de ayudar a las personas a obtener un trabajo pleno y gratificante. Me declaro como un apasionado y estudiante de por vida del comportamiento y la mente humana, porque estoy seguro que en eso está la clave para obtener cualquier cosa que alguien se proponga.

Si me lo permites, te quiero ayudar a encontrar, explotar y monetizar ese súper poder que tienes dormido en tu interior
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