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Diseña una vida LEGENDARIA a tu medida 
Perder tu trabajo no es el fin del mundo
Autor: Javier Viteri
¿Por qué estudiar una maestría es tu peor inversión?
“Se perderán 195 millones de empleos en solo 3 meses”, anunciaba la BBC el 8 de abril de 2020 citando un informe de la OIT 

En Ecuador, hasta el mes de junio, el ministerio del trabajo reportó que 173 mil trabajadores perdieron sus empleos. En una economía tan deteriorada como la de muchos países sudamericanos esa cifra representa casi de manera inevitable el incremento de los índices de pobreza, delincuencia y muerte de una nación.

¿Por qué el perder un empleo por cuenta ajena es percibido casi como una condena de muerte por tantas personas?

Solo perdiste un empleo, no lo has perdido todo

Desde que empezamos a estudiar una carrera universitaria, e incluso un poco antes, cuando nos hacen la temida pregunta de “¿Qué vas a ser de grande?” comienza a crecer la creencia de que somos nuestra profesión.

¿Recuerdas haber estado en cualquier tipo de reunión social donde no sabias como responder a la pregunta de “a que te dedicas”?.

La respuesta más común siempre estará ligada a recitar tu título profesional o el cargo que desempeñas en tu empleo.

-“Soy ingeniero civil”

-“Soy analista de marketing”

-“Soy director de talento humano”

-“Soy emprendedor”

Yo mismo respondía de esta manera cuando vinculaba mi identidad a un trabajo, pero desde que empecé a viajar y construir mi libertad reparé en la realidad de que la carrera que estudié o el cargo de mi empleo no era más que una etiqueta que me ponía y que de ninguna manera podía definir quien era yo como persona.

Hay un monumental problema en atar nuestra identidad a un cargo laboral o una profesión. Como la crisis del año nos ha recordado, no existe ya tal cosa como un “empleo seguro”. Y si una situación externa provoca que te despidan o tu empresa cierre, el tener ligada tu identidad a tu empleo representará un golpe durísimo a tu sentido de valía, puedes llegar a sentir que no eres nadie, que tu mundo se acabó y que tu vida carece de propósito.

Perder tu empleo no es el fin del mundo. Lo que hoy parece una situación irreparable puede esconder el mejor regalo de tu vida. La oportunidad que necesitabas para por fin hacer ese cambio que tanto tiempo has dilatado.

La educación tradicional nos formó para pensar que la única manera de obtener ingresos legales es el buscar un empleo por cuenta ajena. Nos enseñan como engordar nuestra hoja de vida para ser más empleables en el mercado laboral, pero rara vez un profesor o una figura que consideramos de autoridad nos habla sobre las otras tantas opciones que un emprendimiento te ofrece.
 
Hagámoslo práctico

Imagina la siguiente situación: Es viernes por la tarde, unos días antes de fin de mes, estás en tu casa preparándote para descansar cuando recibes la noticia de que por motivos de la crisis tu empresa decidió prescindir de tus servicios. Te agradecen por todos los años de duro trabajo y te piden entregar tu puesto lo antes posible para poder pagar tu liquidación.

Tu trabajo seguro y para toda la vida te acaba de dar una bofetada fría en toda la cara.

Entras en un proceso de transición, estás en un lugar gris, ni blanco ni negro, no sabes muy bien que hacer. Un proceso de cambio viene con la inseparable compañía de la temida incertidumbre, porque no estás familiarizado con la situación y casi de manera inevitable tus emociones te juegan en contra. Tu cerebro te empieza a plantear todos los trágicos escenarios que se le ocurren y las preguntas empiezan a tomar forma:

-“¿Cómo voy a pagar la renta o la hipoteca?

-¿Qué haré con las tarjetas de crédito?

-¿Cuánto tiempo tengo antes que el banco empiece a llamar a mis garantes?

-¿Cómo pago el colegio de mis hijos?

-¿Cómo llevo comida a mi casa?

-¿En verdad se acabó la posibilidad de darme ciertos “lujos”?

Debo buscar un empleo INMEDIATAMENTE y aceptar el que me den sin importar el salario y las condiciones”

Todos estos pensamientos te llegan motivados por la parte de tu mente que está dominada por el miedo, por esa parte primitiva que busca hacerte sobrevivir y encontrar la solución más cómoda a tu problema.

Vamos a verlo desde otra perspectiva: Por años has vivido el mismo día una y otra vez, tal vez ganando un buen salario, pero sin sentirte pleno, una parte de ti siempre supo que llegaría el momento de escapar. Esta es una oportunidad de poner la intención y la atención en ti y apostar por esa idea a la que le llevas dando vueltas tanto tiempo.

Pregúntate: ¿Qué es lo peor que podría pasar si durante un mes decido intentar algo diferente, algo que me apasiona y ver como resulta?

¡Hey! no estoy hablando necesariamente de emprender desde cero si no puedes (o quieres) permitírtelo, puedes buscar una opción de trabajo diferente a la de tu carrera, aprender sobre los nuevos empleos emergentes que están despuntando en el mundo digital, vender todas esas cosas que sabes que no necesitas, aprovechar el tiempo para dedicarte a tu pareja o a tus hijos, hacer un voluntariado en algo que te inspire… ¡Ahora tienes más tiempo! Solo por un mes plantéate hacer las cosas de manera diferente.

“Pero Javi, tengo hijos, tengo deudas, tengo hambre, tengo un perro que depende de mi… ¿Cómo me pides que vea esta nefasta situación como una oportunidad?”

Te devuelvo la pregunta ¿Qué pasaría si la crisis sigue, empeora y tienen que pasar años antes de que veas una luz al final del túnel y un misericordioso gobierno decida que te mereces un trabajo perfecto para tu experiencia y profesión?

No te pido que te olvides de todas tus responsabilidades y obligaciones, te invito a que por un mes  dediques tiempo a conocerte a ti mismo, a reconectar con lo que quieres en la vida y lo que te hace feliz y al menos analizar las opciones que existen para tener más de eso en tu vida.

En el peor escenario, siempre puedes volver a la búsqueda activa de un nuevo empleo.

…………..

P.D. En la película de Up in the air, George Clooney le pregunta a un trabajador despedido: “¿Cuánto te pagaron por renunciar a tus sueños?”. El personaje a quien están despidiendo en la escena había estudiado gastronomía que era lo que en verdad amaba pero lo dejó a un lado por recibir un pago mensual “seguro” y beneficios sociales.

El que una empresa a la que dedicaste tiempo, esfuerzo y vida te deje sin empleo por la razón que sea, debe ser motivo suficiente para que te preguntes si a ti tambien te estuvieron pagando por renunciar a tus sueños.

Pase lo que pase recuerda: solo era un trabajo.

………….

¿Qué sería lo primero que harías si mañana pierdes tu empleo seguro?

¿Has pensado alguna vez en tu plan de escape?


Cuéntamelo en los comentarios. 




Construye tu leyenda.

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Javier Viteri


Soy Javi Viteri, me dedico de manera profesional a la gestión del talento humano, profesión que elegí por mi vocación de ayudar a las personas a obtener un trabajo pleno y gratificante. Me declaro como un apasionado y estudiante de por vida del comportamiento y la mente humana, porque estoy seguro que en eso está la clave para obtener cualquier cosa que alguien se proponga.

Si me lo permites, te quiero ayudar a encontrar, explotar y monetizar ese súper poder que tienes dormido en tu interior
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